18/3/10

Anatomía de un engaño: Las Consecuencias


El último disco de Enrique Bunbury es un engaño: tras la apariencia de un montón de canciones cortadas por el mismo rasero y un tanto planas musicalmente se esconde un maravilloso mapa de matices, de historias sordas o que claman a gritos, de sonidos escondidos tras la puesta en escena con su voz, que casi siempre ha sonado expansiva pero que en este disco varía del susurro al grito desgarrado.

Es un disco con el que arroparse como una manta, para escuchar con cascos pero no por ello con poco volumen, es más creo que hay que escucharlo bien alto para descubrir todos los elementos no casuales incluidos en cada tema.

Es un disco para escuchar en la intimidad y con los ojos cerrados, de un tirón y varias veces (sospecho que hasta la tercera o cuarta escucha no se descubre la grandeza de 'Las Consecuencias') acompañando a cada canción hacia la historia que el zaragozano nos quiere contar.

Comienza con el tema que da nombre al álbum, ‘Las Consecuencias’. Confieso que me parecía una canción corta, amputada, simplona, áspera…pero de repente me sentí transportado al final de los conciertos en Madrid de la gira de Hellville De Luxe con ‘El Tiempo de las Cerezas’, de hecho creo que es una canción que no desentonaría en esa obra de arte en forma de doble CD que nos regalaron Nacho Vegas y el señor Bunbury o incluso podría emparejarse con ‘En los Brazos de la Fiebre’ de Héroes del Silencio (salvando las distancias), por cierto, también última canción sobre un escenario de Héroes.



Entiendo esta canción como una declaración de intenciones, letra, puesta en escena y melodía oscura, intimista y hermética, disfrazada de sencillez, una canción para finalizar, no para comenzar un álbum, un peaje para que los recién llegados a este disco sepan que no va a ser fácil:

‘La fe es una grave sufrimiento,
Es como amar a un extraño en vano,
Que no se presenta por mucho que uno llame desesperado
Porque siempre conviene alegrar a la gente,
También de vez en cuando viene bien asustar un poco…
Las consecuencias son inevitables’

Una vez pasado el peaje del primer tema nos presenta la primera de las dos canciones más desgarradoras del álbum: ‘Ella me dijo que no’, emparejada con ’21 de Octubre’, dos puñaladas en la memoria del dolor, dos vómitos de sinceridad culpable. En ‘Ella me dijo que no’ la canción evoluciona contándonos la historia de una relación que se está acabando, teñida de la nostalgia del violín y el tempo del piano de fondo con coros compartidos con una voz femenina en el estribillo, apenas perceptibles. A partir del minuto 3.15 crece, se expande y se multiplica.

'Ella dijo se acabó
y yo la creí, como no
la verdad es un armario
muy solicitado
y con poca luz.

Ella dijo es el final
y yo lo soñé la noche anterior
la fatidica raíz
del augurio y la premonición.

Por estar en cualquier parte salvo aquí
fui un turista de la belleza
las cosas que uno hace para vivir
y no perder la cabeza.

El dolor era anterior al pensamiento
los origenes perdidos del lamento
¿donde estan?
Nos salimos de la ruta'


Llega ‘El boxeador’ acaso uno de los temas que más me ha gustado, por la ‘complicidad’ que contagia al seguidor del zaragozano desde hace años (bien es sabida su afición por el boxeo, no hay más que escuchar ‘Flamingos’). Su inicio con gaviotas me transportan a ‘El extranjero’ pero como si en vez de ser compuesta para el album 'Pequeño' se hubiera compuesto para 'El viaje a ninguna parte' ... quizás se trate de lo que pasó con el personaje del 'El extranjero' cuando por fin se estabilizó en una choza junto a la playa ya relajado, sin ese ritmo palpitante de foráneo impenitente...su ritmo acompasado, su carga bajística, su letra nostálgica, las imágenes de Bunbury lanzando ‘ganchos de izquierda en la playa’ fresca, inocente, quizás hasta cómica, propia de un Freak Show, encomendando sus pasos futuros a la Virgen de Guadalupe:

‘Cánsate o muérete,
no te pares ahora
No pensarás
que todo fue una broma,
la Virgen de Guadalupe
te protegerá



Como decía la principio, este disco es un engaño…y prueba de ello es que el primer single, ‘Frente a Frente’ no es de Bunbury sino de Jeanette. Me sorprende cómo esta aparentemente inocente y hasta naïf intérprete ha influenciado a cantautores modernos y hasta vanguardistas como Bunbury o el imprevisible Albert Pla (enorme su ‘Soy rebelde’ incluida en la Banda sonora de Airbag).

Cuánto sufrimiento encierra esta reedición de la Bella y la Bestia. La canción no es de Enrique y sin embargo no puede describir mejor la música de Bunbury, la tristeza, la desolación, el amor, el dolor….las voces emparejadas, la pueril inocencia apagada del tono de Miren Iza de Tulsa:

Queda,
Queda un gesto amable
Para no hacer la vida insoportable
Y así ahogar las penas’
‘Sólo quedan las ganas de llorar
Al ver que nuestro amor se aleja
Frente a frente
Bajamos la mirada pues ya no queda nada de qué hablar,
Nada’




Me recuerda esta canción un fragmento de 'Mercado de espejismos' de Felipe Benítez Reyes:

'En ese momento todo quedó claro: se trataba de destruirnos el uno al otro en el menor tiempo posible y sin dejar torre en pie, porque nadie sale de un matrimonio como quien sale del cine (es decir, con el ánimo agradecido por el regalo fugaz de una ficción) sino como quien sale de una barraca de espejos deformantes (es decir, con una visión grotesca de sí mismo: monstruo mezquino de las piernas cortas, de la barriga de tonel, de la cabeza oval, de los brazos que arrastran por el suelo, gritándole a otro monstruo parecido).

Cuando en una relación amorosa se instala el rencor, a ver quién es capaz de espantar a esa corneja que ha sido desollada viva, que tirita en carne viva. A ver quién echa de su madriguera a ese animal al que le duele incluso el aire
'




Y vuelve Don Enrique a escupir a su imagen en el espejo, la pareja de ‘Ella me dijo que no’ su voz y una guitarra son suficientes para mostrarnos la miseria humana de ‘el ser más culpable e inmoral’ exageradamente descarnada y directa para quién es su autor: '21 de Octubre'

Tu mirada tan sucia como un vertedero,
Sal de su vida,
Sal alegría,
No hagas más daño a quien todo te dio,
No volverá,
Esta vez no,
Perdiste la llave de su corazón’

Y su llanto se transforma en armónica a partir del minuto 3.00.


Y tras este vómito…resurge arrabalesca ‘Lo que más te gustó de mí’. Podría estar interpretada por cualquier tanguero barriobajero, con un acordeón propio de un bar del puerto donde los estibadores se emborrachan cada noche, hablan lunfardo e intentan enamorar a las putas con un futuro imposible que se muere cada día con la resaca, un bar donde no hay peleas porque ya no quedan ni ganas ni motivos por los que luchar.

Enrique construye una vendetta en esta canción contundente, soberbia, burlona, vengativa:

‘Ajustes de cuentas
Me dices que soy
un poco particular
y te estorban esas cosas
que adoraste de mí
Si soy así
un poco loco de todas formas
y por suerte
yo soy otro

Me dices que soy
un poco particular
cuando esas pequeñas bromas
te hacían reír hasta llorar
y ahora las odias
y aunque no me conozcas
de todas formas
y por suerte
alegría me sobra

Lo que más te gusto de mí
es lo que quieres cambiar
y hay que estar
con las botas puestas
dispuesto a aguantar
sabes que pienso
que una retirada a tiempo
es siempre una derrota.

Palabras como piedras,
lanzadas con fuerza
contra las ventanas

Lo que más te gustó de mí
es lo que quieres cambiar
Y hay que estar con las botas puestas
dispuesto a aguantar
Sabes que pienso que una retirada a tiempo
es siempre una derrota’



Y si alguien buscaba una reedición del no menos magnífico ‘Hellville De Luxe’ ha de esperar hasta el corte 7, un ejemplo magnífico de maestría continuista con ‘Los Habitantes’ una canción redonda, alegre, pasional. Disfruto especialmente con las bajadas de ritmo y la voz grave casi susurrante donde transforma el Hammond en un piano acompasado y personal junto al cambio de registro vocal:

No hubo otra posibilidad
lo que pasa es que me miento
y prometo que no vuelvo
aunque sepa que miro y tento
Y en mundo más alla
o en mundos venideros
nos echaremos de menos
o envejeceremos a la vez

Ya no hay nada que temer
ya no hay nada que soñar
se precipita mi debilidad
hacia la noche lenta del amor

El solo de guitarra final sólo engrandece aun más a una canción de por sí grandiosa.


El Bunbury más Hellville

Es hora de hablar’ es quizás otra de mis fetiches, una canción progresiva que se expande poco a poco, que crece sin prisa, por peldaños, que drena gota a gota el alma. Podría parecer a priori una reedición de ‘Las Consecuencias’ el primer tema del álbum, hasta que en el minuto 1.53 comienza a incorporar un ritmo eléctrico para, un minuto más tarde, comenzar el ‘in crescendo’ y acabar como un grito desesperado e inmenso casi más propio de Héroes en ‘Avalancha’ que del propio Bunbury en la estrofa:

‘Quiero hacer muchas cosas por tí
las más posibles’



Con un avión sobrevolando y acompañada durante el resto de la canción por el violín de Ana Belén Estaje y un maravilloso piano en el estribillo, comienza el otro clásico incluido en este discazo: ‘De Todo el Mundo’. Un testamento vital que cualquier cantautor con gusto y dignidad desearía interpretar (creo que hasta Raphael soñaría con cantarla) pero que sólo está a la altura del Señor Ortiz de Landázuri componer. Un regalo para los oídos.

Que no me atrape lo mundano
si prefiero no estar quieto
que no me pongan en un aprieto
por algo que no está en mi mano’
‘Soy vagabundo
siempre de paso
de todo el mundo
No tengo dueño
no soy tu exclavo
un poco tuyo
y de todo el mundo

Espero que acabe los conciertos intimistas que promete en su próxima gira con este temazo que, recién salido a la luz, creo que ya es un poco ‘De Todo El Mundo



Y después de diseccionar esta obra enorme, madura, oscura, intimista, engañosa y profunda que es ‘Las Consecuencias’ y por si alguien todavía no está convencido todavía, nos encontramos como colofón con 'Nunca se convence del todo a nedie de nada'. Otro susurro orquestado con suma delicadeza que fue grabada previamente por 'Niños del Brasil', versión que, por cierto, no tiene desperdicio:



Mi premio de
consolación
es mi dosis de alcohol
insuficiente
la elocuencia
me hizo creer
en mis propias
palabras

Y empiece
como empiece
todo acaba
siendo menos
de lo que
yo esperaba
y nunca se convence del todo
a nadie de nada
Tanto tragué
soboreé muy poco
buscando llaves
que no abrían
todos decian:
"que te vaya bien"

Buenos deseos
titiriteros
hacia un lugar
sin nombre
todo parece
ahora llevarme
hacia la extinción’

Nadie mejor que Enrique para describir lo que quiere transmitir con esta canción:

'No es una canción autobiográfica, pero sí que refleja las dificultades de los seres humanos para hacerse entender, los prejuicios que tenemos a la hora de reflexionar sobre las posturas del vecino de enfrente. Piensa en la situación política en España, o en la del resto del mundo'

Un piano nostálgico cierra la puerta de un viaje por la casa de Enrique Bunbury, que es su alma - por más que repita que los temas no son autobiográficos - plagada de habitaciones donde habitan el dolor, la compasión, el miedo, la culpa, la venganza, la esperanza, el futuro y un presente que no hace sino corroborar que estamos ante el mejor cantautor de la escena actual española.

Gracias Bunbury por entregarnos otro pedazo de ti.

29/12/09

Córdoba, sus contradicciones y yo

Llegar a mi ciudad natal siempre es un motivo de inspiración y más en Navidad, de hecho el primer post que escribí en este blog, abandonado hace meses, iba en esa dirección y dado que ya llevo una semana por estos lares dedicaré unas palabras a describir un poco más en profundidad una de las características de esta ciudad que me vio nacer, que me acoge y que configura el carácter cordobés de sus habitantes y el mío en particular: la contradicción.

Alguien podría quedar extrañado de una persona que vaya un fin de semana a ver el concierto de un mítico grupo de heavy de los ochenta como es W.A.S.P. y justo uno semana más tarde acuda voluntariamente a un concierto de tres horas en un auditorio de público sexagenario para disfrutar con el más grande: Raphael.

¿Para cuándo un dueto?

Ahí estoy yo amigos, no creáis que es algo ocasional, sin ir más lejos la noche del 24 de Diciembre más comúnmente conocida como Nochebuena paladeé ‘La Jauría Humana’ para contrastar el buenrollismo hipócrita que nos hipnotiza en estas fechas y, para seguir con esa coherencia, nada como degustar ‘La Semilla del Diablo’ el día de Navidad, no nos olvidemos que este equilibrio cósmico entre el Bien y el Mal es tan antiguo como la Humanidad misma.

Aprovecho para ensalzar la figura de Marlon Brando en ‘La Jauría Humana’ y la magnífica construcción de la historia de ese pueblo de malditos en mitad de la nada; acostumbrado a papeles de Brando como Don Vito, el Coronel Kurtz etc… observarle como el único defensor de las causas buenas aunque perdidas…pues engrandece más aun a este actorazo. De 'La Semilla del Diablo'…pues aparte de la belleza juvenil e inocente de Mia Farrow es de destacar que si se escucha con audio en castellano se distinguen los cortes de la censura en escenas de sexo (y no precisamente explícito), es decir, audios en inglés en escenas un poco subidas de tono (dos)…mientras que la peli va de cómo se engendra y nace en hijo de Satán entre un akelarre neoyorkino. Aparte de la tontería que supone censurar dos pechos cuando el Diablo está creciendo en el vientre de esa chica es que Mia Farrow aparece mucho más sugerente cuando va vestida que cuando se muestra desnuda en esta intrigante peli del no menos intrigante Polanski.

Pues esta feria de dicotomías y contradicciones del tipo Blackie Lawless Vs Raphael, La Jauría Humana Vs el buenismo de la Nochebuena y La Semilla del Diablo Vs la alegría de la Natividad creo que se remonta al lugar de mi nacimiento, es decir, Córdoba o la contradicción en sí misma.

'Marlon acojona con su mirada a esta maravillosa estampa de Nochebuena mientras Mia se protege de tanta hipocresía cuchillo en mano'

Efectivamente, Córdoba es crisol de culturas, aquí trabajaban en armonía (aunque eso habría que verlo) las tres culturas monoteístas: musulmanes, cristianos y judíos en armonía …hasta que les dio por darse de leches y desde entonces…la contradicción ha habitado entre nosotros.

A los hechos me remito: en mitad de la Mezquita (antigua Mezquita habría que decir)…se ha erguido como un ciriborcio sin sentido la Capilla de la Catedral, sí efectivamente, toda una Catedral católica en mitad de un Templo de culto musulmán (que no ejerce como tal en la actualidad salvo cuando a algún político le apetece cagarla con proposiciones sin consultar). Es decir, llegas a ese bosque de columnas maravilloso, te sumerges en el aroma de azahar del Patio de los Naranjos, esperas a que desde el alminar se llame a la oración y de repente aparece un monaguillo esparciendo aroma de incienso y te echan porque hay Santa Misa…en fin, qué decir, supongo que es el precio que hay que pagar para que se conserve erguida y no como ocurrió en Medina Azahara.



'Entre los bosques de columnas árabes...hala, una Capilla dorada con un Cristo'

Pero vayamos más allá, acaso una ciudad se puede no tachar de contradictoria cuando su cementerio más famoso, donde descansan los restos de ilustres toreros como Manolete se llama Cementerio de Nuestra Señora de la Salud.

Pero claro, no queda aquí la cosa: ¿existen dos estamentos sociales más separados ideológicamente que la patronal y los sindicatos? Quizás ideológicamente sí porque físicamente en Córdoba….están juntos (eso sí, el patrón por encima)


' Juntos pero no revueltos, sede de la Confederación de Empresarios (CECO) y Comisiones...¿trabajará alguien entre todo el personal de las dos plantas?'

Pero claro, no queda aquí la cosa, ¿o acaso conocéis muchos ayuntamientos capitales de Provincia que pasen de Izquierda Unida al PP sin que el PSOE acaricie el cargo?: Pues eso, Córdoba. Alcaldes desde la transición:


' Los tres primeros (empezando por el Califa Rojo) de Izquierda Unida, el cuarto del PP y luego, vuelta a empezar con Izquierda Unida...ni en la época de Felipe lograron la alcaldía en el P.S.O.E.'

Pero, claro no parará esto aquí, vayamos a temas más mundanos: Córdoba y sus vinos. ¿Qué pasará si pides una 'copa de vino fino' en Córdoba? Te darán un catavino lleno hasta la mitad. ¿Y si pides un ‘medio’? Pues que te darán el mismo catavino, pero hasta arriba, a punto de rebosar.

'Al menos cuando pides una 'copa de fino' no te dan la copa y ya está, sin vino'

Córdoba esa ciudad que aspira a ser Capital de la Cultura Europea en 2.016 y no hace otra cosa que….cerrar librerías, ya lo decía el poema popular:


“Córdoba ciudad bravía
que entre antiguas y modernas
tiene trescientas tabernas
y una sola librería“.


Pues bien, ya ni eso, la librería más popular de Córdoba (Librería Luque) cerró este verano y como no, la ciudad se echó a la calle diciendo que eso no podía suceder: ‘todos compramos allí es un emblema para ciudad…’ comentaban las cartas al Director de los diarios más vendidos. Vamos, ni que cerrara por no poder atender la demanda, vaya.

El local sigue cerrado y esta foto da fe:



Lo que sí que es cierto es que desde que tengo uso de razón no ha cerrado ni una sola taberna famosa de Córdoba, es más, han florecido nuevas tabernas como capullos en Primavera…¿será que encierran la verdadera cultura de Córdoba?.

En fin, espero que estas líneas ayuden a entender el por qué de mis contradicciones y sin ánimo de justificar mis acciones (cuya razón máxima es que hago lo que hago porque me da la gana), quizás sí situarlas en contexto, al menos geográfico y/o cultural.

Mientras tanto estos dos vídeos quizás aporten algo de luz: ‘The Real Me’ de los Who cantado por Blackie y ‘Qué sabe nadie’ por El Más Grande. El epílogo podría ser: ¿qué sabe nadie cuál es mi real me?






17/2/09

Lugares comunes

Dicen de los británicos que tienen tan arraigada su personalidad insular – independencia respecto a tierras limítrofes más allá de su isla - que les afecta hasta en su forma de relacionarse con sus vecinos. Esa sería la razón por la que son incapaces de vivir en bloques de viviendas, es decir, prefieren pacer en una mierda de jardincito de su cutre casita unifamiliar (con un solo, pegajoso y enmoquetado baño situado en la planta alta donde la ducha nunca funciona) ubicada en un suburbio incomunicado del resto de la ciudad siempre y cuando se encuentre rodeada por una pequeña valla de madera agujereada por la carcoma y despintada pero que cumpla su cometido: separarla del resto de vecinos convirtiendo la barriada en un archipiélago de casas cochambrosas pero, eso sí, independientes.
Como podéis imaginar la única casita inglesa en la que merece la pena vivir sería aquella en la que cultivaba arbustos la venerable viuda de El Jardín de la Alegría.






Pues bien, siendo muy crítico con los hijos de la Gran Bretaña (con excepción de los grupos musicales que emergieron en los años sesenta y setenta) el jueves pasado les tuve que dar la razón de cabo a rabo y envidié no vivir en una casa unifamiliar con un jardín por el que se pasearan las ratas y con una valla cayéndose a cachos. Una faceta de la realidad hasta ahora desconocida se me reveló en toda su plenitud: el jueves pasado fui a mi primera reunión de comunidad de vecinos y de ese tiempo a esta parte (no hace ni una semana del acontecimiento) veo la existencia humana desde otra perspectiva, quizás más desesperanzadora pero cristalina e inmutable.

Me atrevo a postular lo siguiente: si Lenin hubiera asistido a una reunión de vecinos el Comunismo no habría existido ya que sus fundadores habrían recapacitado y deducido que el sistema que proponían era una quimera, un sueño beatífico, un brindis al sol, por una sencilla razón: el comunismo cree demasiado en el ser humano.

Me remito a frases de Lenin:

‘...por la sencilla razón de que los hombres, libres de la esclavitud capitalista y comunista estatista, de los innumerables horrores, bestialidades, absurdos y vilezas de la explotación estatal, se habituarán poco a poco a observar las reglas elementales de convivencia (…) sin esa máquina especial de coerción que se llama Estado’

Pues no, querido Vladimir Ilich Uliánov, incluso cuando las sociedades organizadas en pequeños grupúsculos, como las comunidades de vecinos, deberían buscar el bien común, se manifiesta la idiotez humana y acaban destrozándose los unos a los otros sin otra finalidad que putear al vecino y mirarse el ombligo.




¿Y por qué sostengo esto?. A ver, ¿en qué cabeza humana entra que una panda de seres humanos aparentemente normales que se reúnen para solventar civilizadamente diversos problemas comunes acaben desperdiciando tres horas de su existencia discutiendo acerca de qué creen o dejan de creer acerca de las humedades producidas por la lluvia amén de insultarse, acusarse, amenazarse y ponerse en ridículo mutuamente?.

Pues acaba como tiene que acabar, arremetiendo unos contra otros con lindezas del tipo:

- Pues que sepa Vd. que desde que tiene el catering en su local, en mi peluquería tengo cucarachas (frase pronunciada sin remilgos por la arrendadora de una peluquería).

- Esa afirmación es ofensiva y gratuita – dijo el casero del dueño del negocio de catering.

- Lo único gratuito es que cuando destapo un bote de laca aparece una cucaracha y además su local huele de culo – respondió la casera de la peluquera.

- Porque soy cojo que si no me levantaba y la ponía a Vd. en su sitio - dijo el casero del catering.

- Estate sentadito a ver si en vez de muletas vas a venir el próximo día sin piernas – sentenció el marido de la casera de la peluquera que tenía pinta de ser un cruce entre Poli Díaz y Sancho Gracia.

El moderador de esta discusión - el administrador de la finca - no tenía precio: además de ser gangoso, tacharle la mitad de la comunidad de chorizo y tener un tono de voz similar a la de Arrabal en su defensa del milenarismo, su físico no le acompañaba ya que iba vestido como Mortadelo, corte de pelo estilo Anasagasti y bigote hitleriano.

Qué decir de la Presidenta de la Comunidad (rubia de bote con esa mirada triste y ácida que tienen la vírgenes por imposición – vamos, las feas - o las casadas mal folladas y creo que ésta es de la segundas ya que tiene marido, eso sí, mudo) cuyos comentarios más agradables respecto a cada nueva incorporación a la reunión eran el tipo ‘otro/otra que viene a putearnos’.

Respecto a las humedades – que eran el motivo de la Junta Extraordinaria - estuvieron debatiendo ciento ochenta minutos para, al final, colocarnos 50 € mensuales de derrama, cosa que se sabía desde el principio iba a pasar – ya que estaba en el Acta previa que, por supuesto, ni había ojeado - es decir, tres horas destripando a los ausentes y a gran parte de los presentes y cada uno sintiéndose con derecho a joder al resto del vecindario amparados en que tienen unos cuantos metros cuadrados en común. El comportamiento estos tipos deja a Hobbes y Tito Marcio Plauto con su conocido ‘homo homini lupus’ a la altura de Ghandi.

¿Y por qué asistí a esta reunión? Pues porque al perderme la Junta anterior se decidió levantar la solería de mi terraza, impermeabilizarla y volver a colocarla, operación que duró tres días durante los que se coló polvo de loseta hasta en los San Jacobos que tenía en el congelador. Lo mejor de todo es que no hicieron nada en el desagüe de la mencionada terraza y el problema persiste pero como la vecina de abajo es la Presidenta de la Comunidad…pues que se joda (como veis empiezo a mimetizarme).

¿El problema reside en cómo es el hombre y las dificultades que tiene para establecer reglas de convivencia o en el envilecimiento que produce sentirse propietario de un palmo de terreno? ¿Ocurrirían estos problemas en una comuna o son privativos del sistema capitalista? ¿Somos parecidos a Scarlett O’Hara en su apego al terruño o nos creemos aquello de ‘aporta todo lo que puedas y solicita sólo lo que necesitas’?.

Creo que estas preguntas no tienen respuestas concluyentes o quizás tienen varias respuestas posibles, de lo que no tengo duda es que estoy rodeado de una panda de seres embrutecidos sin capacidad de escucha ni cooperación cuyas actuaciones chocan de frente con la Teoría de la Evolución de Darwin (ahora que se cumple su aniversario). En éstas como en muchas otras cosas, los primates siguen por delante de nosotros, hemos involucionado y no hace falta acudir al creacionismo para afirmar que Darwin no tenía razón, basta una reunión de vecinos.



Y si alguien todavía necesita más pruebas (es lo que tiene el método científico) un último y definitivo testimonio gráfico: HEMOS INVOLUCIONADO


PS: ¿O acaso conocéis algún mono más tonto o peligroso?

18/11/08

Grietas



Las grietas son como los perdedores, tienen mala fama, aunque de los perdedores hablaré en otra entrada, hoy toca hablar de grietas.

Una grieta nos habla de un defecto en la estructura, de fugas que la atraviesan, de pilares resquebrajados, de derribos próximos, son profetas de tragedias, inductoras de futuros peores, las grietas nos recuerdan que algo salió mal en su concepción...o que los cimientos eran más débiles de lo previsto, una grieta reclama reparaciones, una grieta siembra intranquilidad, las grietas nos prometen que, por lo menos, se quedan ahí, una grieta generosa no avanza, la grieta nos contempla desafiante, miramos la grieta como quien contempla el reloj que marca la cuenta atrás antes de detonar, suplicando que no avance, una grieta nunca mira atrás, la grieta se viste de amenaza, una grieta es amiga del vacío, la grieta es la hija del riesgo y la imperfección.

Estéticamente una grieta es errática, es libre, deambula e inventa, crece, se redefine a sí misma, progresa sin más futuro que el que le permite la superficie en la que se manifiesta o según le sean propicias las condiciones reinantes. Las grietas no entienden de superficies rugosas o pulidas, opacas o cristalinas, son el relámpago perenne y expansivo en la materia inerte.

Pero las grietas también son ventanas en lo opaco, reivindicaciones de libertad de lo oprimido, la grieta es un milagro del escapismo frente a las ecuaciones de la materia organizada, las grietas son misterios verticales, una grieta es un sueño de libertad ante la planificación, una grieta es un punto débil del invencible, una grieta es una invitación para soñar al encerrado, una grieta es la expresión de lo improbable en la perfección falible, una grieta es un poema de superficie, una herida en el muro, por una grieta puede salir arena, vida, malos olores, sangre o dolor. Por una grieta puede colarse una enfermedad, filtrarse una plaga o inundar de luz y aire puro una habitación hermética con demasiada humedad, las grietas son promesas, son derribos o raudales, grietas son condena o esperanza.

Por una grieta Valerie liberó a Evey, una grieta es expresión improbable de vida serpenteando. Menos mal que había sitio para grietas.

22/7/08

La onda expansiva de My Bloody Valentine


¿Qué esperas cuando vas a un concierto? ¿Y cuando vas a un festival? A la primera pregunta se puede responder con ilusión, la segunda, a priori, puede crear algo de desasosiego. Pues bien, eran las 19.30 de la tarde cuando llegué al Recinto Juan Carlos I y encuentro el siguiente panorama: más de treinta grados, un sol abrasador (y yo sin gafas de sol), la grada VIP alejada del escenario y a los Babyshambles haciendo el gilipollas – a eso no se le puede llamar música - coreados por una minilegión de fashion-victims. TODO empezaba mal.

A la entrada del recinto me habían obsequiado con un zumo refrescante (posiblemente el único reconstituyente sin grados o legal que ingerí durante las siguientes diez horas aparte de los deliciosos perritos que nos costaron media hora de cola) y entre los movimientos absurdos y los gallos de Doherty y el sabor a macedonia del zumillo esperé que llegase Pedro. Apareció el porteño de adopción junto a Carlos, un delicioso descubrimiento, como todo lo que Pedro trae consigo (Montanary, ¡cómo te echamos de menos!) Buscando algo de fresco y dado que no había nada interesante en el escenario (de hecho no había NADA) nos situamos en un montículo cercano a contemplar la caída del sol en el horizonte a medida que nuestra alma y sentidos comenzaban a desparramarse. Siouxie apareció y se desvaneció en la distancia.

Y fue entonces cuando todo empezó. Y comenzó con un señor entrado en kilos que dilapidó cualquier duda acerca de la sensatez de pagar noventa euros por un concierto: era Morrisey, mucho más enérgico de lo esperado, sudando como un cabrón, mezclando temas propios con otros de los Smiths - ¡¡¡hasta me enamoró con Vicar in a Tutu!!!!. Creído, vanidoso, ególatra, enérgico, parlanchín, criticón, entregado, espectacular. En fin, un conciertazo con el final agónico y maravilloso de ‘How soon is now’. No estaba Marr pero todavía quedaba algo de los Smiths…y lo mejor de Morrisey en solitario.
He encontrado una grabación medio decente del ‘Ask’ del pasado sábado. Fue de las primeras…lo sé porque Morrisey apenas sudaba pero ayuda a entender la actitud con la que vino el vocalista de los Smiths.



Pero nada es perfecto. Habría disfrutado con ‘Last night I dreamt…’ o con ‘I know it’s over’ pero como no tocó ninguna de estas canciones pero tampoco estaba presente la persona a la que se las hubiera dedicado (aunque se la echaba de menos) pues aquí va una versión en directo dedicada a esa persona de piel azul que habita en prisión, mar adentro.



¿Y después de esto qué? Pues un par de perritos calientes, unas birras, un paseo por tierras de Baudelaire y a esperar a ese grupo, reaparecido después de dieciséis años, y para cuyo concierto repartían tapones para los oídos: My Bloody Valentine.

Creo que sería casi imposible encontrar palabras para expresar lo que estos tipos (cuatro sonando como cuarenta) nos vomitaron durante la hora y pico de paso por Madrid. Desolación, ternura, intimismo, soledad, angustia, deseo, vida, muerte, desesperación, esperanza en cada tema, en cada solo, un terremoto de sonido a ocho manos (las voces eran tan inaudibles como innecesarias). El aluvión de sensaciones que desplegaron desde el escenario no tenía límites ni dejaba de crecer o transformarse, un concierto devastador. Comenzaron a erigirse desde los instrumentos como la seta de una bomba nuclear arrasando con todo y todos los que estaban frente a ellos. No tuvieron piedad ni límites, su onda expansiva nos pasó por encima desde el primer tema hasta la última (enésima) distorsión.

Todavía atónito ante el espectáculo que acababa de presenciar entré en el cuarto de baño y me sorprendí rodeado de un montón de zombies que silbaban como poseídos el pegadizo ritmillo de ‘Soon’ o 'I only said' cadáveres andantes por obra y gracia del concierto de My Bloody Valentine.

Como no hay nada decente en la web que se parezca ni de lejos a cómo suenan estos tipejos en directo adjunto ‘Soon’ en estudio…multiplicadla por una altísima potencia de megatones de watios y eso es lo que presenciamos a partir de las 00.30…



Y ahora una versión en directo de 'I only said' en el 91 en Londres...de lo poco que se escucha bien en directo.



Y sólo quedaba a estas alturas de la madrugada esperar o irnos…quedaba Mika lo que significa que no quedaba nada…pero un tipo que a las 3.30 de la mañana empieza el concierto diciendo ‘Lo tengo muy difícil después de lo que ha hecho My Bloody Valentine, será menos difícil con vuestra ayuda’ pues se merece al menos darle una oportunidad. Y la verdad es que…me lo pasé muy bien durante su actuación, fue divertida, su rollo Village People mezclado con Elton John y aromas a Suede por momentos (la verdad es que voz no le falta al chico aunque falsete y pluma le sobra) fue…lo que tenía que ser, un fin de fiesta muy divertido que puso a todo el mundo a bailar con su versión de ‘I just can’t get enough’ y de ahí todo su repertorio que, si bien es muy alegre, también es aburrido, genial para una fiesta de cumpleaños…o acabar un festival que, en este caso, mereció la pena gracias al empuje de Morrisey y al efecto radiactivo de My Bloody Valentine.